5 problemas y 5 soluciones cuando un sujetador nos queda o sienta mal

5 problemas y 5 soluciones cuando un sujetador nos queda o sienta mal

Según las expertas de Intimissimi estos son los problemas más frecuentes cuando se escoge mal la talla o copa de un sujetador. Por Isabel Serra.

“El sujetador se adapta a nosotras, no nosotras al sujetador es, probablemente, la lección más importante que interiorizar a la hora de encontrar la talla adecuada de sujetador. Nos la dieron dos formadoras de Intimissimi, grandes expertas en todo lo que a copas, tallas y sujeción afecta, en una formación organizada por la firma y por Clandestinemood, el club exclusivo para mujeres que organiza quedadas y eventos orientados al fitnessy al wellness.

Fueron también ellas quienes resumieron los puntos básicos que tener en cuenta a la hora de encontrar la talla de sujetador adecuada. Entre ellos estaba el determinar cuál era el tipo de sujetador que buscábamos – push up, de triángulo, sin tirantes, balconette… -, el efecto que queramos conseguir – volumen, sujeción, natural… -, el tamaño de la copa, el contorno… También nos revelaron cuáles eran los errores más comunes en el periplo de encontrar el mejor sujetador y las soluciones para evitarlo o solucionarlo.

Los errores más comunes a la hora de escoger un sujetador

© Cortesía de Clandestinemood

Problema 1. “El sujetador se me sube por la parte de la espalda”
  • Solución 1. Según las formadoras de Intimissimi, eso se debe a que el sujetador podría no estar bien ajustado en los tirantes. Si después de ajustarlos el problema persiste, habría que probar con un tamaño de contorno más pequeño.
Problema 2. “El sujetador hace que el pecho se desborde”
  • Solución 2. En este caso, desde Intimissimi recomiendan probar con un tamaño de copa más grande y buscar un sujetador que cubra más la zona de la copa (y del pecho como tal).
Problema 3. “El sujetador se me clava en la piel”
  • Solución 3. Cuando notamos las varillas del sujetador en la piel, ya sea en el centro o en la parte inferior del pecho, se debería comprobar si la espalda está demasiado ajustada y probar con un tamaño más de contorno. Asimismo, si el problema persiste, es interesante valorar el uso de un alargador en el cierre.
Problema 4. “Hay un hueco entre la copa del sujetador y mi piel”
  • Solución 4. Ese problema se soluciona antes de comprar el sujetador. En el probador y con la prenda puesta, debemos agacharnos y comprobar si podemos ‘meter’ los dedos en el interior de la copa. Si podemos y el sujetador se ahueca, no es nuestra talla.

© Cortesía de Clandestinemood

Problema 5. “El sujetador ha perdido sujeción”
  • Solución 5. Para optimizar la durabilidad del sujetador, aconsejan que en los primeros usos nos abrochemos el sujetador por el último corchete, pues el tejido irá cediendo. Un sujetador tiene que quedar ceñido porque con los lavados terminará cediendo.